Última actualización: Abril 2026
Uno de los mayores mitos nutricionales es que, a medida que envejecemos, necesitamos comer menos. Si bien es cierto que el metabolismo basal disminuye, la necesidad de macronutrientes esenciales como la proteína en realidad aumenta para contrarrestar la pérdida muscular y mantener un IMC equilibrado.
Los adultos mayores sufren de "resistencia anabólica". Esto significa que sus cuerpos son menos eficientes sintetizando proteínas para crear tejido muscular. Mientras un joven puede estimular la síntesis muscular con 15g de proteína, un adulto mayor puede requerir el doble para lograr el mismo efecto.
Recomendación Actual: Mientras que la RDA general es de 0.8g de proteína por kilo de peso corporal, las investigaciones geriátricas recientes recomiendan entre 1.2g y 1.5g por kilogramo para adultos mayores sanos.
No basta con consumir toda la proteína en una sola comida (por ejemplo, una gran cena). Los expertos recomiendan distribuir la ingesta en unos 25 a 30 gramos por comida, tres veces al día. El cuerpo humano adulto no puede almacenar proteína para más tarde; si no se usa para síntesis muscular, se oxida.